Desafiando lo convencional: Estrategias personalizadas para optimizar tu estudio de contrabajo
Estudiar progresivamente obras del repertorio para contrabajo e incorporar pasajes de orquesta en nuestra rutina desde el inicio es una estrategia de estudio personalizada más efectiva que estancarnos exclusivamente en los tradicionales métodos técnicos. Continuando con la misma línea de «maximizar nuestro tiempo de estudio», es necesario ser conscientes de que, en la actualidad, el tiempo para estudiar se reduce debido a las responsabilidades laborales, familiares y sociales, así como las constantes distracciones, como las redes sociales y las notificaciones abundantes. Es esencial aprender a gestionar nuestro tiempo de forma efectiva. Durante los últimos años, he estado enfocando mi energía en esto, y, por supuesto, ha condicionado mi forma de estudiar, trabajar y enseñar.
Por qué los fragmentos orquestales son la mejor estrategia de estudio
Antes, el estudio del contrabajo requería revisar numerosos volúmenes de métodos. Sin embargo, hoy en día, los recursos son más concisos y directos al grano, lo que nos permite resolver problemas específicos de manera más rápida y eficiente. Estos nuevos enfoques potencian principalmente la musicalidad, incluyendo el canto (las melodías) en adaptaciones de grandes obras desde las primeras posiciones en el contrabajo, como encontramos en los métodos de Suzuki y George Vance, por nombrar algunos.
Siguiendo esta línea de trabajo, ¿por qué no estudiar obras progresivamente y, aún mejor, fragmentos orquestales como parte de nuestra rutina técnica? Al fin y al cabo, estos fragmentos también están compuestos de escalas, desplazamientos, patrones rítmicos, etc., ¿no es así?
Aunque los métodos tradicionales tienen su valor, es importante recordar que podemos abordar los mismos problemas técnicos utilizando diferentes obras o, mejor aún, pasajes de orquesta. Este enfoque no solo diversifica nuestra práctica, sino que también nos ayuda a desarrollar una mayor versatilidad y adaptabilidad en nuestras habilidades.
Los métodos tradicionales no funcionan para todos
En mis inicios en el estudio del contrabajo, me vi envuelta en rutinas donde el objetivo era pasar a la siguiente lección independientemente de mi avance técnico. Sinceramente, es fácil desmotivarse así, sobre todo si eres de los que se cuestiona los procesos.
Por suerte, luego encontré maestros excelentes y entendí que no todos tenemos los mismos problemas y facilidades; no es necesario transitar los mismos libros por el mismo periodo de tiempo, ya que, como bien sabemos, cada cuerpo es diferente y cada uno tiene fortalezas y debilidades únicas.
A continuación, comparto contigo dos videos que van sobre este tema, espero te sean útiles. ¡Estudiemos juntos!
Incorpora obras y pasajes de orquesta desde el inicio
Te dejo dos videos, en el primero encontrarás una forma de estudiar los fragmentos cantábiles. Recuerda comenzar sin vibrato para escuchar y corregir la afinación. En el segundo Dos tips para estudiar pasajes virtuosos: En el siguiente video te dejo un par de tips que te ayudarán a mejorar esos fragmentos virtuosos. Espero te sean útiles.
En resumen
La obra de repertorio para contrabajo y los fragmentos orquestales deberían ser el primer desafío a resolver, abordando la musicalidad desde el inicio. Desde allí, si es necesario, podemos incorporar ejercicios técnicos específicos que nos ayuden a potenciar nuestras debilidades.
El programa de estudio tradicional no toma en cuenta las fortalezas ni debilidades individuales, mucho menos las metas personales con el instrumento. No todos necesitaremos los mismos ejercicios, ni en el mismo orden, ni durante el mismo tiempo.
Por esta razón, he decidido incluir un programa personalizado en mi forma de enseñar, ya que creo fielmente en este enfoque.