Relajación parte III — Mano izquierda más fuerte
Una historia real que explica por qué la fuerza importa
Pensando en la técnica de la mano izquierda me vino a la mente un recuerdo, y quiero comenzar por ahí, porque capaz tú también pasaste por algo parecido.
Cuando comencé en el conservatorio ya era “mayor”, no era una niña como el resto de mis compañeros. En su momento eso parecía algo “malo”, como si me pusiera en desventaja, pero después entendí que no lo era. Ya tenía edad para estudiar con más conciencia y disciplina.
Una vez, estando de oyente en una clase de violín, vi cómo el profe le golpeó con un lápiz los dedos a su alumno para que corrigiera su técnica. Para todos era algo normal: un profe corrigiendo. Y yo estaba 😱🤯 what?? ¿No debería pegarle? ¿Nadie dice nada? ¿No pasa nada?
Pero sí… era algo normal.
Un día, en una clase, me tocó a mí. Me golpearon muy, muy suavemente con un lápiz. Pero yo no me iba a quedar callada 😱 no me importaba si había sido fuerte o no.
“¿Podrías explicarme qué diferencia hay entre las distintas maneras de colocar el dedo? Porque la verdad no lo entiendo. Y lo de golpearme con el lápiz no me funciona para entender realmente”, le dije a mi maestro de ese momento.
Y él respondió con un simple y seco: “No se toca así.” 😒
En ese momento entendí dos cosas:
Ese maestro no tenía muchas ganas de enseñar (o por lo menos no a mí).
Si realmente quería tocar bien el contrabajo, tenía que arreglármelas por mi cuenta. Y estudiar cinco horas al día no era suficiente: necesitaba entender cómo funciona el cuerpo con el instrumento (o al revés), y en ese caso puntual cómo mejorar la fuerza en la mano izquierda.
Por qué la fuerza natural de la mano izquierda es clave
Vamos al grano, porque quiero darte la respuesta que me hubiese encantado escuchar en ese momento. En el contrabajo dependemos de nuestra fuerza natural. Tenemos cuerdas gruesas, notas distantes, un instrumento que nos excede en tamaño.
Cuando tocamos con los dedos hiperextendidos —como si se quebraran hacia atrás— no podemos usar la fuerza natural de la mano, eso nos lleva a apretar con el pulgar, y los desplazamientos se vuelven lentos. Nada fluye.
Cómo posicionar la mano para ganar fuerza y control
Mi consejo
Imagina la mano formando una “C”. Los dedos en semicírculo, como una pequeña garra que se apoya en la cuerda, llevando el instrumento hacia tu cuerpo, así la mano es más fuerte y estable. El pulgar simplemente acompaña, relajado, a la altura del dedo 2, sin presionar.
Esa pequeña curva (dedos flexibles, pulgar relajado) hace que tu mano sea mas fuerte y es la base de una buena técnica. Y si lo piensas… en el fondo todo se resume en ser conscientes del cuerpo, relajar y respirar.
Respirar, relajar, soltar: la base de todo
Mi amiga Eli lo descubrió cuando aprendió a flotar, y yo con el contrabajo. Todos respiramos, claro, pero hacerlo conscientemente cambia todo: calma la mente, libera el cuerpo y mejora la técnica. Pero ese será un tema para algún otro newsletter.
De regreso a Madrid con la orquesta, un ejercicio de tapping para tomar conciencia de la mano izquierda.
PD: si no sabes quién es Eli, es porque no leíste los correos anteriores 🙂↔️